RECHAZO AL PRESUPUESTO DE EDUCACIÓN
Leo las opiniones de mi amigo Esteban Valenzuela en el diario electrónico “El Mostrador” en torno del rechazo, por parte de la Cámara de Diputados, del Presupuesto para Educación. Ahí realiza – entre otras – las siguientes afirmaciones:
- Piensa que el acto de rechazar el Presupuesto constituyó “un ejercicio de equilibrio de poderes, sensatez, honorabilidad y pragmatismo” por parte de los Diputados;
- Que el rechazo al Presupuesto fue “una lección para el que todo lo sabe”, esto último como apelativo de Andrés Velasco, Ministro de Hacienda.
- También, da una versión sobre la forma en que se desencadenaron algunos acontecimientos previos al paro de los profesores municipales. Coloca un punto de referencia en Noviembre del año 2008, momento en que se afirma un protocolo entre un grupo de diputados (el mismo Esteban Valenzuela, Álvaro Escobar, los “colorines”, es decir, todos parlamentarios ex Concertación) y los Ministros Viera Gallo y Velasco. El protocolo es el “peaje” que paga el Ejecutivo para lograr los votos necesarios para vencer el bloqueo legislativo de la derecha. A cambio, el Gobierno acepta una comisión que estudie fórmulas de pago a “dos deudas históricas”, los profesores cuya dependencia laboral se traspasa del Ministerio de Educación (anterior empleador) a los Municipios y, los deudores PET.
Discrepo con Esteban en distintos aspectos. Algunos de ellos de forma y otros de fondo.
Mi primera discrepancia se relaciona con que no creo que exista la llamada “deuda histórica”. Sin dudas es un tema polémico, opinable. Es público y notorio que existen posiciones divergentes. No sólo entre los dirigentes del Colegio de Profesores y los Ministros de Estado; o entre algunos parlamentarios/as y la Presidenta. Hay discrepancias entre académicos, cientistas sociales, periodistas. También las hay al interior de lo propios gremios. No todos los parlamentarios piensan lo mismo, ni todos los profesores/as están de acuerdo con la existencia de la deuda. ¿Cómo resolver la discusión entonces?
Permítanme una metáfora futbolera, la misma que mis estudiantes han escuchado majaderamente. Poco importan, cuando vemos un partido de fútbol, la opinión de los espectadores respecto de una acción que unos consideran penal y otros consideran que no lo fue. Sin dudas, la única opinión válida es la el árbitro, quien tiene competencias – y todos le reconocen esas competencias – para declarar si la acción fue o no un penal.
En el caso de la disparidad de opiniones respecto de la “deuda histórica”, podemos identificar dos árbitros competentes: la Contraloría y la Corte Suprema. Ambos, en distintas oportunidades han señalado que la asignación establecida mediante el DL 3.551/81, NO ES APLICABLE A LOS PROFESORES/AS QUE PASARONA DEPENDER CONTACTUALMENTE DE LOS MUNICIPIOS.
Lo que pretende hacer Gajardo (Presidente del Colegio de Profesores) es colocar la pelota en el punto penal y “chutearla al arco”, no haciendo caso al árbitro que no validó penal. Y los parlamentarios, actúan como hinchas que se meten a la cancha para ayudar a Gajardo a tirar el penal desconocido por el árbitro.
Esteban sabe, y compartirá conmigo, que los chilenos/as nos hacemos en el lenguaje. Que hacemos, cotidianamente, afirmaciones que pueden ser verdaderas o falsas y, que algunos de nosotros, los que tienen competencias pueden hacer declaraciones. Las declaraciones cambian la realidad de los demás. Los profesores/as municipales han realizado una declaración al momento de indicar que paralizarían las clases; los parlamentarios al momento de votar en contra del Presupuesto de Educación.
Con su declaración, los profesores/as municipales, condicionaron el futuro de sus alumnos/as. Estuvieron sin clases; pudieron desarrollar menos aprendizajes; los tiempos de aprendizajes perdidos, desperdiciados, no serán jamás recuperados (lo que se diga al respecto es una afirmación falsa). Con su declaración, los profesores/as municipales, condicionaron el futuro de las familias de los alumnos/as. La distribución de sus tiempos, que consideraba a sus hijos/as en clases, se vio alterada. Probablemente, en muchos casos, aumentaron las angustias por la incertidumbre de lo que podía ocurrir con sus hijos/as, sin el cuidado parental y sin el cuidado de la escuela.
Con su declaración los/as Parlamentarios/as, han condicionado el futuro – espero que al final no lo hagan – laboral de las madres al dejar cerca de doscientos mil niños sin salas cunas. O, al dejar sin desayuno y almuerzo a más de un millón de niños, parte del Programa Chile Solidario, cuya mejor alimentación está relacionada con aquella que obtienen en sus escuelas.
Esteban sabe que, al menos en teoría, las afirmaciones del Gobierno y del Ministro Velasco en particular, no son sandeces. Pienso que Esteban sabe – probablemente lo han conversado en más de una ocasión los parlamentarios/as – que al final del día, aprobarán el Presupuesto aunque no logren doblarle la mano al Gobierno o no se la doblen del todo. Por ello califica cómo sandeces las palabras que afirman lo que podría llegar a suceder.
Acá tengo una segunda diferencia con Esteban. El afirmó que el rechazo del Presupuesto constituye “una lección para el que todo lo sabe” (Andrés Velasco). No hay gran novedad en una cierta animadversión de dirigentes políticos, de todo el espectro, hacia Andrés Velasco. Cómo “caras vemos y corazones no sabemos”, hay posibilidad que haber desarrollado una emoción de esta naturaleza sea algo justificado por como Velasco es o actúa. Que una persona sea inteligente no inhibe que sea un “plomo”; o que sea eficiente no le limita ser un siútico. Quienes no tenemos la posibilidad de conocer a personajes como Velasco más que por sus frases de treinta segundos en TV, o leyendo algún artículo escrito por él, tenemos una visión limitada. Han calificado a Velasco de arrogante, insensible, soberbio. En alguna ocasión se indicó que en su función de Ministro actuaba como actuaba, ya que no poseía mayores compromisos, total luego retornaba a su cátedra en Harvard.
¿Es una buena práctica la de los parlamentarios de actuar o legislar para darle lecciones a un Ministro petulante? Uno podría esperar que los parlamentarios se movilizaran por emociones distintas a las del resentimiento, aunque el Ministro de Hacienda se lo merezca. Claro que en este caso, Esteban reconoce que también realiza un ejercicio de equilibrio de poderes, sensatez, honorabilidad y pragmatismo. Debo reconocer que esto constituye un objetivo político no sólo de Esteban – en lo particular lo comparto – sino también de distintos parlamentarios y líderes políticos: limitar el fuerte presidencialismo que existe en Chile.
He sido testigo de distintas situaciones en las cuales se busca dejar de manifiesto que los parlamentarios tienen poder y deben ser escuchados. Algunas más altruistas que otras. Unas de mayor contenido político que otras. Independiente del sentido político de este ejercicio, no me gusta que se quiera ir adelante con un capricho.
Creo, sinceramente, que a nivel país estamos en deuda con la educación. Es muy legítimo que los profesores/as aspiren a mejorar sus ingresos (¿alguien no?), pero ello no legitima la exigencia de una deuda histórica. Me parece que fue un grave error, por parte del Gobierno y de los Ministros Viera – Gallo y Velasco, dar su bendición a la Comisión creada para ver el caso de las deudas históricas que indica Esteban. Con independencia de ello, considero legitimar en esta Comisión la deuda, es una construcción teórica bastante demagógica. Estoy más de acuerdo con definir una política que se proponga mejorar de manera integral la educación chilena, y dentro de ella encontrar una fórmula de mejoramiento de la renta de los/as profesores/as. Pero donde también se den condiciones para mejorar su formación – inicial y continua -. Que de las condiciones para revisar el trabajo de los profesores/as, con énfasis en los resultados que alcanzan. En fin.
Estamos en un momento de elecciones. Parte sustantiva de los parlamentarios están en busca de su reelección. De esa perspectiva se entiende, más no se justifica el rechazo al Presupuesto de Educación.

































Desde 1996 se fijó el día 23 de abril como el "Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor". Entiendo que esta fecha se escogio por coincidir con el día aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, Inca Garcilaso de la Vega y William Shakespeare.
El Tribunal Constitucional - por 5 votos contra 4 - habría logrado develar una cuestión médica que la ciencia aún no llega a consensuar: que la pildora del día después es abortiva. De esta forma inclina la balanza a favor de los partidos de derecha, cuyos parlamentarios - tanto los que se autodenominan "populares" como los que se dicen parte de la "derecha democrática" - habían invocado como penúltimo recurso para evitar que este fármaco fuera distribuido gratuitamente en el sistema público de salud.
Se entiende, popr parte de los médico, que esta sentencia tendrá efectos negativos sobre otros temas preocupantes en materia de salud pública. Por ejemplo, un aumento de los abortos y una proliferación de las clínicas clandestinas para practicar abortos. Un posible aumento en la mortalidad de mujeres a causa de prácticas abortivas.





















